El peligro de los tampones desechables

Los tampones y las compresas son peligrosos para la salud y el medio ambiente

Los productos de higiene menstrual más usados ​​en los últimos años han sido los tampones y las compresas, pero cada vez existen más estudios que demuestran que no son las opciones más saludables ni tampoco las más sostenibles.

Menstruación y sostenibilidad

Cada persona que menstrua utiliza entre 5.000 y 15.000 productos menstruales durante su vida reproductiva. Todos estos productos son desechables, no se pueden reutilizar y tienen una vida útil muy corta. Cada tampón se utiliza en torno a cuatro horas, pero tarda seis meses en descomponerse. Además, muchos de ellos incorporan un aplicador de plástico que se utiliza sólo unos segundos y puede tardar hasta 800 años en desintegrarse.

Esto hace que sean el quinto plástico de un solo uso que se encuentra con mayor frecuencia en las playas, según datos del Parlamento Europeo. En parte, esto se debe a que un 80% de los tampones se tiran al lavabo y terminan en los ecosistemas terrestres y acuáticos.

El gasto de productos no reutilizables no sólo es un problema para la sostenibilidad, sino también una inversión económica muy superior a la de los productos reutilizables. Teniendo en cuenta que la menstruación dura entre 35 y 40 años, se calcula que cada persona menstruante gasta unos 2.000€ en tampones y compresas.

En cambio, la copa menstrual puede durar hasta 10 años y tiene un coste aproximado de 30€. A lo largo de toda la vida reproductiva, el gasto sería de unos 120€, lo que supone un ahorro de más de 1.800€.

Menstruación y salud

Las preocupaciones sobre los productos de higiene íntima no sólo están relacionadas con la sostenibilidad, sino también con la salud. Estudios recientes han detectado sustancias químicas, metales pesados ​​como el plomo y el arsénico y derivados del petróleo en los tampones.

Algunos de esos componentes se han relacionado con alteraciones hormonales, infecciones vaginales e incluso con el cáncer. Este riesgo es especialmente relevante si tenemos en cuenta que todo lo que entra en contacto con la vagina impacta hasta 80 veces más en el cuerpo que lo que ingerimos por la boca.

Por este motivo, cada vez se reclama una mayor transparencia a las marcas de higiene íntima sobre los componentes de sus productos. Aunque en otros productos que se introducen en el cuerpo es obligatorio indicar sus ingredientes, en los productos de higiene íntima la legislación es mucho más permisiva.

Algunas marcas aseguran cumplir con los estándares de seguridad establecidos por organismos reguladores, pero estas normativas no obligan a desglosar ni testear todas las sustancias utilizadas ni a explicar cómo han sido procesadas.

Esto significa que, aun cumpliendo la ley, no siempre se garantiza que los productos sean seguros. Esta falta de transparencia facilita el uso de sustancias potencialmente perjudiciales sin que las personas consumidoras sean conscientes de ello.

Si has utilizado estos productos toda la vida, no es necesario entrar en pánico, pero sí informarse. La calidad de los productos utilizados en la menstruación puede influir en la salud futura, especialmente durante la menopausia. Por eso, es recomendable conocer alternativas más saludables como las bragas menstruales, las compresas de ropa o la copa menstrual.

 

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¿Por qué deberías evitar los perfumes convencionales?

¿Por qué deberías evitar los perfumes químicos? Te explicamos los motivos

A todos ya todas nos gusta oler bien, queremos ponernos perfume por la mañana y que nos aguante todo el día y eso, muchas veces, nos lleva a ponernos unos productos que acaban siendo muy perjudiciales para nuestra salud.

Empecemos por el principio: ¿qué tipo de perfume utilizas?

Si la respuesta es un perfume natural aromatizado con plantas y aceites esenciales, las probabilidades de que contenga tóxicos reducen mucho. Si la respuesta es un perfume convencional con químicos, es muy probable que contenga tóxicos.

Otro problema clave: ¿dónde nos aplicamos el perfume?

La zona clásica que jamás falla es el cuello. A menudo nos aplicamos perfumes que no sabemos qué ingredientes contienen en una zona muy sensible, puesto que tenemos la glándula tiroides muy cerca.

La tiroides es una glándula que tenemos situada en el cuello y que se encarga de producir las hormonas que regulan todo nuestro metabolismo. Por tanto, podríamos decir que un problema en la tiroides es sinónimo de un problema en casi todos los sistemas principales de nuestro cuerpo.

Muchos médicos endocrinos han alertado ya del peligro de aplicarnos perfumes convencionales, especialmente en el cuello, por los tóxicos que contienen. Éstos se absorben a través de la piel y el sistema respiratorio y pueden afectar a la tiroides, que es muy sensible a los tóxicos que suelen contener estos productos.

¿De qué componentes estamos hablando? Los disruptores endocrinos

Los disruptores endocrinos son sustancias químicas capaces de alterar el normal funcionamiento de nuestras hormonas. Estas alteraciones pueden derivarse en enfermedades mayores como cánceres, infertilidad o déficit de atención, entre otros.

El nombre que debemos tener más en cuenta a la hora de escoger un perfume son los ftalatos, un químico que se utiliza como fijador para que el olor del perfume dure más rato.

Los ftalatos son disruptores endocrinos que ya se han prohibido en productos como los juguetes infantiles debido a los problemas de desarrollo que causan en niños pequeños. Sin embargo, siguen presentes en perfumes y otros productos de uso diario como los plásticos.

¿Qué efectos pueden tener los ftalatos sobre nuestra salud?

En mujeres algunos estudios han demostrado que contribuyen al desarrollo del ovario poliquístico. En varones, pueden causar infertilidad.

Para identificar ftalatos en un perfume, busca en la lista de ingredientes y evita aquellos que tengan acrónimos de tres o cuatro letras como DOP, DBP o DMP.

Heces de animales: el origen de los fijadores de perfumes

Uno de los fijadores de perfume más conocidos es el ámbar gris, que es la materia fecal del cachalote. Aunque pueda parecer extraño, es muy valorado en perfumería por su intenso olor y capacidad fijadora.

El problema de comercializar este producto es la explotación directa de los cachalotes, lo que supone una violación de la Ley de Especies en Peligro de Extinción de 1978. Se puede encontrar en la lista de ingredientes como ambergrios o ambreina.

Otro ejemplo es el almizcle, también conocido como civeta, que proviene del Gat Civet. La duración de su olor le hace muy buscado en perfumería, pero esto también comporta la explotación de este animal.

Muchos productos de uso cotidiano como velas o ambientadores también contienen perfume sintético. Aunque no entren en contacto con la piel, inhalarlos hace que las sustancias químicas entren en el sistema respiratorio y también pueden ser nocivas.

Usar perfume y cuidar tu salud no es incompatible si eliges los productos adecuados. Marcas como Acorelle, Maar o Florame son naturales y seguras para su salud.

¿Qué son los disruptores endocrinos?

Los disruptores endocrinos: qué son, dónde se encuentran y cómo evitarlos

Los disruptores endocrinos son unas sustancias químicas que son capaces de alterar el funcionamiento normal de nuestro sistema hormonal y que, por tanto, pueden interferir negativamente en el sistema endocrino. Una deficiencia en el sistema hormonal generalmente se traduce en consecuencias para todo el metabolismo.

La mala noticia es que hoy en día podemos encontrar disruptores endocrinos en la comida, los productos de limpieza, la cosmética, los ambientadores, la ropa, los juguetes y una larga lista. La buena noticia es que podemos evitarlo y te contaremos algunos consejos para conseguirlo.

La información es poder, así que, en primer lugar, debemos saber cómo identificar a los disruptores endocrinos.

Metales pesados

Algunos ejemplos serían el mercurio, el plomo o el arsénico. Éstos se encuentran en el medio ambiente y, por tanto, podemos ingerirlos a través de los animales. Lo contienen peces depredadores como el atún o el pez espada y también los moluscos y los crustáceos.

PFAS

También son conocidos como «químicos eternos» porque perduran hasta miles de años en el medio ambiente. Estas sustancias resisten temperaturas extremas, por eso se utilizan sobre todo en materiales de envasado de comida, en ollas y sartenes antiadherentes y en algunos productos de limpieza.

Fenoles

Un ejemplo sería el bisfenol A (más conocido como BPA) que suele utilizarse en latas metálicas de comida o en tuppers y botellas de plástico. Otro ejemplo serían los parabénes que se encuentran en muchos cosméticos y el triclosán que se encuentra en pastas de dientes y desodorantes, entre otros. Por último, encontramos las benzofenonas que contienen los protectores solares y el maquillaje.

Ftalados

Son los que encontraremos en muchos productos de cosmética, perfumes, pinturas y en envases de plástico. Puedes encontrarlo en una lista de ingredientes como nombres como Diethyl Phthalate.

Parabenos

Son muy utilizados en cosmética y pueden llegar a causar alergias, picor en la piel y sequedad entre otros. Los puedes encontrar en una lista de ingredientes como methylparaben, ethylparaben, butyparaben, o propylparaben.

Puede que, de entrada, te parezca mucha información y encuentres imposible recordar todos estos nombres, por eso queremos darte consejos que puedes aplicar en tu día a día para evitar a los disruptores endocrinos.

  • Utiliza una cosmética sin parabénes, benzofenonas, tricolosán y ftalatos.
  • Evita calentar la comida en recipientes de plástico, mejor hazlo en vidrio o cerámica.
  • Las ollas y sartenes, mejor de acero inoxidable.
  • Cambia las botellas de plástico por vidrio o acero inoxidable.
  • Eliminar la comida procesada.
  • Comprar comida ecológica y de proximidad.
  • Limpiar muy bien la fruta y verdura.
  • Usa cosmética ecológica, especialmente lo que te apliques cerca de los ganglios como el desodorante o la colonia.
  • Evita comprar un producto que en la lista de ingredientes o componentes ves bisfenol, ftalato, parabénes, tricolosán, benzofenonas o pesticidas como el DDT, el aldrin o el paratión.
  • En definitiva, los disruptores endocrinos son unas sustancias que, por desgracia, se encuentran en nuestro día a día y no siempre es fácil evitarlos. Pero tampoco queremos alarmarte ni se trata de ser perfectos, por eso, te damos un último consejo que te asegurará reducir drásticamente los disruptores endocrinos: utiliza el máximo de productos naturales.

Higiene facial

Qué tipo de higiene facial es la ideal para tu piel

La contaminación, las impurezas del medio ambiente y nuestro propio sudor forman una capa sobre nuestra piel que dificulta que pueda respirar y regenerarse correctamente. Por eso es esencial la higiene facial.

No podemos olvidar limpiar siempre la piel por la mañana pero, sobre todo, antes de acostarse. Durante la noche es cuando la piel se regenera y, por tanto, es esencial que esté limpia para poder realizar esta función correctamente.

No hay sólo una forma de limpiarnos la piel, en el mercado hay mucha diversidad de productos que se adaptan a las necesidades de cada tipo de piel ya los gustos de cada persona.

Jabón sólido

Realiza una limpieza profunda de la piel de forma suave. Es la opción más ecológica porque ayuda a reducir los envases de plástico.

En Ona Nature encontrarás los de Amapola y los de Neathea. Ambas marcas tienen jabones faciales sólidos específicos para cada tipo de piel.

Loción limpiadora

 

Es una mezcla de aceites e hidrolato que elimina tanto el maquillaje como las impurezas con facilidad y es adecuada para todo tipo de piel.

En Ona Nature encontrarás la de Matarrania que está hecha con aceites vegetales puros 100% ecológicos, sin conservantes ni químicos sintéticos y deja una piel elástica y luminosa.

Leche limpiadora

Tiene una textura muy agradable, similar a una crema hidratante. Elimina la suciedad y el maquillaje dejando una textura muy agradable. El resultado es una piel hidratada y nutrida. Recomendada para las pieles más sensibles y delicadas.

En Ona Nature encontrarás la de Amapola y las de Neathea que te ayudarán a limpiar e hidratar la piel a partes iguales.

Aparte de la limpieza diaria, es importante realizar una exfoliación cada dos semanas si tienes la piel más grasa y cada 3 o 4 si tienes la piel más seca o sensible. Esto te ayudará a realizar una limpieza profunda ya eliminar todas las impurezas que se van acumulando en la piel.

Si necesitas alguna recomendación sobre productos para tu caso en particular no dudes en escribirnos o venir a vernos en la tienda en la Plaza de los Països Catalans de Berga.

 

Higiene facial

Higiene facial